lunes, 18 de abril de 2016

Sin educación no se puede hablar de futuro.

Cuando una sociedad no respeta, no ama y no considera a sus maestros, se le puede considerar una sociedad sin futuro, razón por la cual, un docente debe ser bien remunerado no solo porque es digno de recibir una buena compensación por su trabajo, sino que se considera una manera eficaz de ser socialmente respetado, hay que recordar que si una persona gana poco es poco respetado.

Es una necesidad que los docentes se adapten a los cambios tecnológicos y a las tendencias educativas. el maestro es imprescindible en la sociedad, debe cambiar y acoplarse al ritmo de los estudiantes y no los estudiantes al ritmo del docente, el respeto hacia los maestros radica en la implementación de nuevas tendencias del ministerio de educación,  por lo tanto, las escuelas deben ser estructuras calificadas, equitativas e inclusivas como características principales para descubrir y aprovechar los nuevos talentos.
No se le puede exigir y ridiculizar a los docentes por el control limitado sobre el bullying, las redes sociales y el uso inadecuado del Internet, hacen mas factible el matoneo entre los estudiantes, no solo le corresponde a los docentes formar a los estudiantes, sino también a los padres que son los primeros en dar educación a sus hijos, la primera educación es en casa y la formalización del conocimiento se debe regir bajo los estamentos de las pedagogías para todos.

El maestro o docente es un acompañante para la vida, y por lo tanto, merece respeto ya sea de los estudiantes, de los padres de familia y por consiguiente debe contar con el apoyo del estado, respaldando las palabras de José Mujica, ex presidente de Uruguay, que formulo la educación como la base de todos los otros sectores de desarrollo, el campo es  un sector productivo, pero será aún más si se educa al campesino con técnicas responsables de tratamiento y cuidado sobre sus cultivos.

En fin, la educación es como la constitución de un país, es norma de normas solo que su enfoque se acopla a las leyes sociales y comportamientos que demarquen las características de todo un pueblo, las personas se les puede determinar de acuerdo a su educación, no se le puede exigir rendimiento y disciplina a un estudiante que fue educado en espacios no óptimos para el crecimiento de una persona en el ámbito social. Lee también: Educación por competencias, el camino al fracaso